martes, 26 de octubre de 2010

Este video nos muestra la menra en que volo nuestro cohete de agua, pedido en clase hace unas semanas, aunque el cohete no volo en clase, si lo hizo despues en casa de uno de los integrantes del equipo.

"Este es un pequeño paso para el hombre; un salto gigantesco para la Humanidad".

Funcionamiento
Las naves Apolo basaban su funcionamiento en tres elementos:
1.- El módulo de mando: de forma cónica, contiene el asiento de los astronautas y los paneles de control.
2.- El módulo de servicio: se encuentran los equipos eléctricos, depósitos de oxígeno, hidrógeno, helio y motores de maniobras.
3.- El módulo lunar: con capacidad para dos personas
                       Neil A. Armstrong, de 38 años; Edwin E. Aldrin Jr., de 39 años y  Michael Collins, de 38 años

Misión Apolo 11
La preparación de la misión espacial Apolo 11 tuvo varios problemas. La hazaña de situar a un hombre sobre la Luna causaba una serie de incógnitas, que por falta de conocimientos e información eran difíciles de disipar. Entre ellas destacan el desconocimiento de los científicos frente a las dificultades que enfrentaría un astronauta al desplazarse sobre la superficie lunar con gravedad menor a la terrestre y los efectos sicológicos que este hecho podría originar. Además existía la posibilidad que los astronautas regresaran portando algún tipo de contaminación, por lo que se dispuso un lugar especial para que cumplieran una cuarentena.
La preparación previa al despegue
El viernes 4 de julio los tres astronautas que viajarían en la Apolo 11 subieron a la nave para realizar el último ensayo del despegue. Faltaban 2 semanas para iniciar la travesía. El compartimento que alojó a los astronautas se encontraba a 75 metros del suelo. Armstrong, comandante de la misión, fue el primero en ingresar al módulo.
La cuarentena
Los tres astronautas se encontraban en una cuarentena impuesta por los médicos del proyecto. El objetivo era evitar que se contaminaran con bacterias.
Cuando realizaron una conferencia de prensa se presentaron frente a los periodistas en una jaula plástica, rodeados por fuerte corrientes de aire que formaban una especie de "muro de viento", medidas que evitaban la transmisión de cualquier germen.
En aquel encuentro con la prensa, realizado el 6 de junio, Armstrong comentó que el mombre del módulo lunar o nave auxiliar, con la cual él y Aldrin se desprenderían del Apolo para descender a la superficie de la Luna, llevaría el nombre de "Eagle" (Águila), por ser el símbolo del escudo de Estados Unidos. Y el módulo orbital llevaría, en homenaje del descubridor Cristóbal Colón, el nombre de "Columbia".
Plan de trabajo
El plan de trabajo tenía estipulada una preparación de entre 12 y 14 horas diarias, utilizando aparatos especiales que simulaban las condiciones del viaje espacial. Armstrong y Aldrin se entrenaron especialmente en el manejo del módulo lunar o nave auxiliar, que se desprendería el 20 de julio de la nave madre para descender sobre la superficie selenita.
Examen físico
El viernes 11, los astronautas de la Apolo 11 fueron sometidos al último “gran examen físico” antes de iniciar el vuelo. El científico espacial alemán y director del Centro Marshall de Aeronáutica, Werner von Braun señaló que “Confiamos en que resultará un éxito total como el del Apolo 10 (...) Ya está a punto de terminar la etapa de los jóvenes héroes del espacio (...) Tendremos estaciones espaciales habitadas por toda clase de gente, que viajará a órbita en calidad de pasajeros, aunque la tripulación estará formada por pilotos debidamente entrenados”. Mientras el personal de lanzamiento llenaba la nave de mando “Colombia” con helio y oxígeno además de someter a presión los tanques de combustibles del módulo “Eagle”.
El despegue
Los experimentados astronautas se levantaron de madrugada y después de chequeos médicos de rigor, desayunaron y fueron asistidos para introducirse en los complejos trajes espaciales. Luego fueron conducidos a la plataforma de lanzamiento, donde entraron a la cápsula. La cuenta regresiva había culminado y la gran hazaña del hombre, poner un pie en la superficie de la Luna, recién comenzaba.
El cohete Saturno 5 y sus tres tripulantes, Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin Aldrin, dejaron la Tierra acompañados por un ensordecedor sonido y una gigantesca llama roja. Los cinco motores del vehículo espacial en conjunto alcanzaron una velocidad de 40 mil kilómetros por hora, impulso necesario para vencer la fuerza de gravedad.
El Saturno 5 impulsó la nave a 160 metros de altura, colocándola en la órbita del planeta, y desechando luego las tres etapas del cohete en la medida que cada una agotaba su combustible de oxígeno e hidrógeno líquidos. El lanzamiento del Saturno 5 no revistió ningún problema.
En Cabo Kennedy, ex Cabo Cañaveral, el mar de turistas se retiraba y los medios de comunicación trabajaban frenéticamente tratando de relatar lo sucedido.
El día presentaba las condiciones climáticas características de la zona: caluroso, húmedo y algo nublado.  La nave entró en órbita a una altura de 185 kilómetros sobre la superficie terrestre cuando la cosmonave madre alcanzaba una velocidad de 27.300 kilómetros por hora.
La Apolo 11 hizo funcionar el cohete de la tercera etapa. En ese instante aumentó la velocidad, a casi al doble de la que llevaba, para iniciar el viaje de 400 mil kilómetros, aproximadamente a la Luna. El objetivo era salir de la gravedad terrestre.
Con impecable precisión los astronautas iban directo a la Luna. Cuando habían transcurrido 21 horas desde que dejaron la plataforma de despegue ya habían recorrido 170.000 km. La velocidad era de 7.100 kilómetros por hora.
Un día después del lanzamiento, con una tripulación mucha más relajada y bromista, la misión cruzó el punto medio del viaje. La velocidad promedio era casi de 5.800 kilómetros por hora. El motor principal de la Apolo 11 se encendió por espacio de tres segundos y se colocaron en una trayecto más preciso hacia la Luna.
El 19 de julio el Centro Espacial de Houston anunció que la misión Apolo entró en la fuerza gravitacional de la Luna, cobrando aún mayor velocidad. Los astronautas durmieron tranquilos, no presentando problemas de ningún tipo. Se encontraban a unos 15.000 mil kilómetros del objetivo.
El desayuno estuvo compuesto de tocino y puré de manzanas.
El 20 de julio, Edwin Aldrin pasó por la compuerta que comunica la cápsula del “Columbia” con el módulo de alunizaje “Águila”, iniciando las maniobras de control final para el descenso. La operación comenzó cuando se encontraban sobrevolando la parte no visible de la Luna. Luego Neil Armstrong pasó a reunirse con Aldrin. Mientras este último se ponía su traje espacial, el comandante de la misión hizo funcionar las baterías solares.
El hombre en la Luna
El 16 de julio de 1969 Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin "Buzz" Aldrin, comenzaban la aventura más importante de sus vidas, que tendría como escenario la Luna. Aquel día despegó la histórica nave Apolo 11.
El viaje hacia la Luna no presentó dificultad alguna. Todo se desarrollaba con tal precisión y normalidad, que la tripulación del Apolo 11 incluso tuvo el ánimo de bromear con los controladores de Houston.
El domingo 20 de julio, ya en la órbita lunar, Aldrin y Armstrong se trasladaron al módulo "Águila". Michael Collins cerró la compuerta y permaneció pilotando el módulo de control "Columbia", esperando la separación de la cápsula y apoyando las maniobras del módulo lunar.
Cuando el "Águila" sobrevoló la superficie de la Luna levantó polvo lunar lo que restó visibilidad a las maniobras de aproximación que el comandante Neil Armstrong había asumido de forma manual para evitar el riesgo de vuelco del alunizaje automático. Habían transcurrido 4 días desde el comienzo del viaje.
 El "Águila" descendió a la Luna y se posó sobre su superficie el 20 de julio de 1969, en la zona llamada Mar de la Tranquilidad.
Cuando el comandante descendió por la escalerilla de 9 peldaños, tiró de un anillo que abrió una compuerta de la cual salió una cámara de televisión que transmitió a la Tierra las primeras imágenes desde el satélite.
Armstrong descendió por una escalerilla con su traje espacial y puso el pie izquierdo sobre la Luna. Sus primeras palabras fueron "Estoy al pie de la escalerilla. Las patas del Águila sólo han deprimido la superficie unos cuantos centímetros. La superficie parece ser de grano muy fino, cuando se la ve de cerca. Es casi un polvo fino, muy fino. Ahora salgo de la plataforma". Luego diría la frase histórica: "Este es un pequeño paso para el hombre; un salto gigantesco para la Humanidad".